24

Este mediodía he acabado de ver la 6ª temporada de 24. Desde hace unos años la rutina de ver 24 siempre es la misma: 50 semanas de espera y 2 semanas de empacho
24 es una serie que me entretiene mucho y Jack Bauer es uno de mis héroes modernos. Uno de los factores que hacen que me entretenga es que acepto varias de las “trampas” o reglas de la serie como parte de la realidad alternativa que es la serie. Algunas son:
- El gobierno de los EEUU lo gestiona prácticamente solo el presidente y, como mucho, algún asistente. Nada de cámaras de representantes ni líderes de la oposición
- La tortura funciona cuando todos sabemos que no es así
- Aunque la serie transcurre en tiempo real, las heridas se curan en tiempo espectador. Es decir, de un capítulo a otro las heridas mejoran de manera espectacular porque “en realidad” (para el espectador) ha transcurrido una semana y no una hora. Una herida de bala prácticamente está curada en 3 episodios porque “en realidad” han pasado 3 semanas. Es evidente que esto ocurre como recurso dramático para evitar tener que cambiar casi todo el reparto en cada capítulo
- No existen los relevos. Y menos para Jack Bauer. Ver la explicación anterior
- La secretaria del presidente de los EEUU ya tiene hecha una plantilla en el ordenador con indultos presidenciales
Por suerte soy un adulto que sabe distinguir entre la realidad y la ficción y todo esto no supone ningún problema para mí.





[...] by Javier Arántegui in Nintendo, Personal, Videojuegos. trackback Hoy, además de acabar con la 6ª temporada de 24, he acabado The Legend of Zelda: Twilight Princess de [...]
Zelda: Twilight Princess « Un pequeño paso para Neil
29 Septiembre 2007 a 11:59 pm